Las elevadas temperaturas no solamente producen agotamiento y sensación de sofoco. El calor también puede afectar el funcionamiento del sistema circulatorio y provocar una disminución de la presión arterial, condición conocida como hipotensión.
La cardióloga Claudia Almonte explicó que durante los períodos de calor intenso aumenta la posibilidad de que algunas personas experimenten mareos, debilidad, fatiga o sensación de desmayo, especialmente cuando no mantienen una hidratación adecuada.
Entre los factores que pueden favorecer la presión arterial baja se encuentran pasar muchas horas sin comer, llevar una alimentación deficiente, consumir pocos nutrientes, dormir poco y perder líquidos por medio de la sudoración.
Algunos medicamentos y suplementos también pueden influir en los niveles de presión. A esto se suma la deshidratación, cuyo riesgo aumenta cuando una persona permanece durante mucho tiempo expuesta al sol o realiza actividades físicas sin reponer los líquidos perdidos.
La especialista recomienda beber agua regularmente, evitar permanecer por períodos prolongados bajo temperaturas extremas y no realizar ejercicios intensos durante las horas más calurosas del día.
Las personas que presenten síntomas recurrentes deben consultar con un profesional de la salud para determinar si existe alguna condición médica o si es necesario realizar ajustes en sus medicamentos.
La hipertensión también afecta a personas jóvenes
Además de los casos de presión arterial baja, los especialistas han identificado un incremento de pacientes jóvenes con hipertensión o presión arterial alta.
Aunque la herencia genética puede influir, existen otros factores relacionados con el estilo de vida, entre ellos el sobrepeso, la obesidad, el consumo elevado de sal, los alimentos ultraprocesados, el sedentarismo, la ansiedad, el estrés y el descanso insuficiente.
El consumo de alcohol y tabaco también puede aumentar el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares. A estos factores pueden sumarse enfermedades hormonales, renales y otras condiciones médicas.
Entre los síntomas que pueden presentarse en algunos pacientes con hipertensión se encuentran dolores de cabeza frecuentes, mareos, cansancio y palpitaciones. Sin embargo, muchas personas pueden tener la presión elevada sin experimentar señales evidentes.
Ante un mareo intenso, desmayo, dolor en el pecho, dificultad para respirar o síntomas persistentes, se recomienda acudir a un centro de salud y evitar la automedicación.
Recomendaciones durante los días calurosos
- Mantener una hidratación constante.
- Evitar ejercicios intensos en las horas de mayor calor.
- No pasar períodos prolongados sin comer.
- Limitar el consumo excesivo de sal, alcohol y alimentos ultraprocesados.
- Consultar al médico antes de modificar medicamentos o suplementos.
- Buscar atención profesional cuando los síntomas sean persistentes.


